Biblioteca en Las Tablas

Madrid, ES

Proyecto
Biblioteca en Las Tablas
Cliente
Ayuntamiento de Madrid
Localización
Madrid, ES
Fecha
2018
Estado
Concurso
Arquitectos
NGNP
Uso
Cultural
Encargo
Concurso.2018
Escala
2.219 m2
Presupuesto
3.678.344,00 € PEM
Contratista
-
Imágenes
Nacho Villegas

La propuesta para la nueva Biblioteca Las Tablas se basa en tres decisiones fundamentales que resultan coherentes con su implantación urbana y los parámetros funcionales y sociales requeridos:

– Generar un edificio público que fomente la lectura y el desarrollo cultural en la comunidad.
– Convertir el lugar en un verdadero espacio de integración social, cultural y ambiental que permita la participación de todos los ciudadanos de forma igualitaria.
– Construir un icono arquitectónico que evidencie la condición cultural y social del edificio como referente del barrio.

Para todo ello se plantea una propuesta que aborda estas condiciones planteando, desde su concepto, aspectos relevantes a su configuración social, ambiental y arquitectónica para lograr tales fines.

Como idea inicial, el proyecto surge de la necesidad de generar un edificio lo suficientemente cerrado para albergar la privacidad, seguridad y el silencio que requiere el programa de la biblioteca, pero también, en su intención de relacionarse con la ciudad, ser lo más abierto y público posible. Para ello es fundamental, tanto la forma arquitectónica como su posición en el solar en relación con el entorno.

Así, el proyecto se piensa como un edificio en torno a un espacio cultural central. Este espacio adquiere un papel protagonista en lo arquitectónico, programático y espacial. Se trata del corazón del edificio y todo gira en torno a él. Éste será un espacio para leer, conversar, hacer amistades, descansar, relacionarse, etc., mezclando lo mejor de la sociabilidad de una plaza pública y lo mejor del salón de una vivienda.

A partir de aquí, se organizan cuatro piezas programáticas que rodean y complementan este corazón. Cada una responde a un programa concreto en función de sus necesidades de uso y de silencio. Así, un paquete contiene la sala de lectura, otro la sala infantil y bebeteca, otro las salas polivalentes y otro los espacios comunitarios. Cada una de estas cuatro piezas, además de conectarse con el corazón, cuenta con aseos propios y accesos desde el espacio exterior, lo que permite que funcionen independientemente para otros usos o durante otro horario sin interferir en el correcto funcionamiento de la biblioteca. Así, pueden plantearse una gran sala de estudio 24 h, conciertos o conferencias en el auditorio por la noche o los fines de semana o una sala de lectura para niños que complemente la escuela infantil medianera.

Esto es posible disponiendo cada pieza en la parcela de forma que se consiga la mayor relación con su entorno inmediato, lo que formalmente, construye un edificio que deja las esquinas libres, lo que resalta su condición permeable al espacio público.

Cada una de estas esquinas conforma un patio temático que complementa las diferentes piezas: acceso principal, el jardín de lectura, el juego de niños y el auditorio a cielo abierto. Cuando los muros llegan a los patios se cierran únicamente por arriba. Esto les da una condición de intimidad y recogimiento, pero manteniendo su carácter público. Los muros ocultan un sistema de apertura y cierre de estos patios, por lo que podrán estar abiertos o cerrados en función de las actividades que allí se realicen. Así, el barrio gana cuatro plazas públicas sin que el edificio pierda ese espacio.

Arquitectónicamente el edificio trata de lograr una forma sencilla pero óptima para potenciar al máximo la flexibilidad de uso programático y urbano requerida en el siglo XXI. Pero la condición contemporánea del mismo hace que otras decisiones relevantes en la actualidad pasen a ser fundamentales en la propuesta.

Por una parte el carácter integrador del edificio. Se plantea una propuesta que permita ser usada en las mismas condiciones por cualquier persona, independientemente de su raza, género o condición. Para ello se plantean todos los accesos y servicios adaptados, espacios sin género y lugares interconectados y flexibles que posibiliten la interacción entre personas diferentes.

Pero también el edificio debe ser integrador con su entorno y el medio ambiente. Para ello se plantea una forma no agresiva, de una sola planta a nivel de peatón, pero que cuando nos alejamos, a escala urbana, se convierte en un punto de referencia cultural, icónico por su condición de faro urbano. Pretende así convertirse en un foco de atracción y evidencia de todas las actividades culturales que el barrio puede organizar en torno al edificio por su arquitectura. En este aspecto, la altura de los edificios cercanos hace de la cubierta una quinta fachada y, como tal, se trata como una superficie vegetal.

Parte de esta condición de integración con el entorno es, actualmente en arquitectura, la sostenibilidad. El edificio asume su condición de arquitectura de referencia pública y, en este sentido, se plantea sustentable desde su concepción formal, mediante una estructura que contribuye a mejorar los aspectos bioclimáticos pasivos del edificio para reducir el gasto económico al máximo. Así, todo el edificio se sustenta en cuatro muros ciegos que hacen que todo el programa se ilumine y ventile a través de los patios, lo que favorece su condición íntima pero a la vez su carácter público al estar estos abiertos. También, se plantean cubiertas vegetales y se disponen espacios arbolados que contribuyan a mejorar las condiciones ambientales de forma pasiva, lo que favorece la reducción del gasto económico tradicionalmente utilizado para ello.

En definitiva, el proyecto trata de, a partir de una forma sencilla, convertirse en un verdadero espacio de integración de las condiciones sociales, medioambientales y culturales contemporáneas, desde una arquitectura que combina lo público y lo privado de tal manera que permite la máxima flexibilidad para que cualquier ciudadano pueda hacer de esta biblioteca su espacio favorito del barrio.